“Prefiero trabajar 20 horas por día por mí y no 8 para un jefe de un laburo que no me interesa”

Rebelde, auto-didacta y libre. Así podríamos definir a Guadalupe Gandlaz, una mujer que ha sabido abrirse paso en el mundo del periodismo musical, y al día de hoy hace prensa y difusión para varias bandas del rock under. Hoy, en una entrevista exclusiva con La Manzana Podrida, nos cuenta su particular historia.

Al aire radio bar

En tu biografía profesional leímos que empezaste en el ambiente musical en el año 2011, después de recibirte de productora de radio ese mismo año en el ETER, de la mano de Sebastián Saavedra en “Gemelo Producciones”, ¿Nos podrías comentar más en profundidad como se te presentó aquella oportunidad de trabajo?

El último año en ETER teníamos prácticas al aire en la radio de la facultad. Yo conducía un progama musical, mediante un conocido llegué a Sebastián y lo invité para entrevistarlo.

Como ese año me recibía, estaba buscando un trabajo más relacionado con mi profesión y Seba siempre necesitaba gente para laburar en boletería, o en la barra para los shows de la productora, y así comencé a trabajar en Gemelo.

 ¿Cómo fue trabajar en “Gemelo Producciones”?, ¿Con Sebastián Saavedra existía la relación jefe/empleada o el vínculo era otro?, ¿Qué te dejó esa experiencia laboral?

Como toda experiencia, fue super enriquecedora. Aprendí muchísimo y conocí un montón gente. A Seba le hacía ruido que lo llamara jefe, y siempre, si bien era el comandante del barco, me hizo sentir a la par. Años después, cuando volví a la productora, ya como prensa, siempre respetó mi laburo y confió en mi criterio para desarrollar esa tarea.

En tu biografía, mencionas que en el 2015 empezaste a trabajar como asistente de Mónica Delfino. ¿Quién es Mónica Delfino y que significó para vos trabajar para ella?

Moni fue mi mentora en la prensa. Con ella pasé por muchas de las experiencias más divertidas que me tocó vivir en la música. Me enseño mil cosas que hoy en día sigo poniendo en práctica, y quienes laburan conmigo me han escuchado muchas veces usar la expresión “Moni siempre decía que…”. Luego de recibirme venía muy frustrada por no poder desarrollarme en el área periodística, y ella fue la primera que me pagó un sueldo por hacer lo que amo, y para lo que me capacité. Que alguien valore así tu camino, y te ayude a progresar es invaluable.

En un momento, decidiste independizarte de Mónica Delfino y trabajar por tu cuenta. ¿Fue difícil tomar esa decisión?, ¿Por qué la tomaste?

En mi etapa de trabajadora previa a la prensa tuve muchos laburos más “convencionales” y siempre la pasaba mal. Sentía que se podían hacer mejor las cosas y nadie me daba bola, o tenía que acatar reglas que a mi criterio eran boludeces, y siempre me frustraba. Pasaba un tiempo, renunciaba, me buscaba otro trabajo, y era la misma situación. Con Moni cumplí mi ciclo, aprendí muchísimo, y quise intentar lo que había querido siempre, que era trabajar por mi cuenta. Al mismo tiempo recibí la propuesta de volver a Gemelo como encargada de prensa de las bandas de la productora, y me pareció que era una oportunidad que no tenía que dejar pasar.

Camarines de La Trastienda con Pezones Cardozo - Diciembre 2017

¿Es difícil ser mujer y estar metida en el ambiente musical?, ¿Cómo hiciste para abrirte camino e imponerte?

Es dificil ser mujer y estar metida en el ambiente laboral, jajaja. Honestamente no pasé por ninguna situación extremadamente border, pero en la música siempre hubo un prejuicio con la mujer, y cuanto más joven peor. Creo que eso está cambiando y por suerte cada vez somos más, tanto arriba del escenario, como en management, prensa y producción. Yo, particularmente, siento que las bandas con las que trabajo y los medios que me brindan el espacio para difundirlas me respetan, porque ven mi labor, más allá del género. Intento ser prolija, ordenada, de facilitarle el laburo a todos, y eso se valora.

¿Te gusta ser tu propio jefe y dedicarte todo el día a tu trabajo o a veces te gustaría cumplir un horario de oficina de 8 o 10 horas y después ir a descansar a tu casa?

Nada me hace más feliz. Prefiero trabajar 20 horas por día por mí y no 8 para un jefe de un laburo que no me interesa. Me la paso aprendiendo, y por suerte este trabajo es muy divertido, y re dinámico: no hay dos días idénticos. Te hace conocer gente, viajar… Lo volvería a elegir una y mil veces.

¿Qué pensas de aquellos profesionales de la comunicación (periodistas, diseñadores gráficos, licenciados en comunicación social, productores de radios, guionistas, etc.) que tienen como máxima aspiración conseguir un buen trabajo en relación de dependencia? Según tu punto de vista, ¿De qué se están perdiendo?

El trabajo freelance no es para cualquiera. Hay que tener muchísima conducta. Yo laburo en casa, tengo una oficinita armada, pero a veces trabajo hasta desde la cama. Como todo el mundo, hay días que no tengo ganas de hacer nada, y ahí aparece lo complicado, porque no tenés un jefe que te “obligue” a ponerte a trabajar.

Creo que los colegas que trabajan en relación de dependencia ganan estabilidad (que en el mundo independiente es una incertidumbre constante) y se pierden las cosas que yo más valoro que son la libertad e indepencia total, y las oportunidades que te sacan de lo convencional. Nunca se sabe si mañana te van a llamar para laburar en el show de tus sueños, para pedirte que organices una gira en un lugar que morís por conocer, o vaya uno a saber… Por suerte a lo largo de estos años me han sorprendido bastante, y me motiva trabajar para que sigan apareciendo esas chances.

 En el ambiente de la radio, como bien sabrás, las ofertas ad-honorem o tener que pagar por el espacio y después conseguir auspiciantes son cosas que ocurren a menudo. Muchos profesionales, al ver este tipo de anuncios, se ofenden y dicen que está mal “tener que pagar para trabajar” Vos, como profesional en la radio, ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Cada día es más dificil que te paguen (al menos en la radio que es el único medio en el que busqué laburo activamente). No creo que sea para ofenderse, pero depende de la situación: si me llaman de una gran emisora no voy a ir a trabajar gratis para que ellos ganen plata, mientras yo les doy mi tiempo, mi conocimiento y mi experiencia. Rotundamente no. En cambio, si es un espacio abierto destinado a ganar experiencia, y se puede sustentar, me copa más. De todos modos, personalmente, considero que eso dura un tiempo (o al menos así fue en mi caso) porque uno necesita recursos económicos para vivir.

Hace años que no hago radio ad-honorem, y habiéndome recibido en 2011 recién en 2017 me convocaron para mi primer y único trabajo rentado en radio, para producir la tercera temporada de un programa diario,  pero desde mi ingreso el proyecto duró solo 5 meses, porque es muy difícil para una radio alternativa poder afrontar los gastos que se generan y encima pagar sueldos. Creo que los profesionales de la comunicación somos pocos valorados por los medios, y estos prefieren gente más conocida que capacitada, así que una de las pocas alternativas (diría casi la única) para hacer radio es alquilar un espacio y generar publicidad para sustentarlo.

Volviendo a tu experiencia laboral. Trabajaste haciendo difusión para las bandas Paraselene, Pezones Cardozo, Nincógnita, Apunados, Don Cabot, Sigmaluca, Matz, Condición Humana, Ojalá y O’Connor. ¿Nos podrías comentar brevemente sobre cada banda y las proyecciones que tienen de cara al futuro?

Podría estar mucho tiempo hablando de cada una, pero sobre todo en las bandas under, creo que una vez que deciden delegar la comunicación y difusión de música, entendieron que tener un equipo que respalde debajo del escenario lo que se hace arriba es un salto de calidad tremendo.

¿Mi trabajo lo pueden hacer las bandas solas? Claro, y también pueden conseguir locales para tocar, firmar los contratos, diseñar volantes, mandarlos a hacer, repartirlos, armar una gacetilla, conseguir notas, publicar en las redes sociales regularmente, chequear que haya agua en el escenario al momento de subir a tocar, hacer los números al final del show, y muchas cosas más, pero cada minuto que usan para tareas de producción no lo utilizan en la música, y es desgastante.

He visto el progreso de cada una de las bandas que trabajaron y trabajan conmigo, y eso se debe al compromiso que toman. Respetan mi laburo, van a las notas, y saben que cada espacio de difusión debe ser capitalizado de la mejor manera y lo agradecen. Algunas de las bandas mencionadas se han separado o están en un impasse, porque es muy difícil la continuidad. Otras por suerte siguen creciendo, y siguen confiando en mí para difundir su arte. Siempre digo que las bandas son como un matrimonio múltiple, y no estamos todos preparados para semejante compromiso.

A punto de salir de gira con Paraselene Rock

Por último, ¿Qué les dirías a todos aquellos profesionales de la comunicación y el periodismo que nos están leyendo y no tienen empleo? Si dejaste el CV en todos lados y aun así no te llaman, ¿Qué se puede hacer?

Podría dar el mensaje más esperanzador del mundo y decir que tarde o temprano, si tenés vocación, alguien va a tocarles la puerta y te va a contratar, pero es mentira. No alcanza con eso.

En el medio nada sucede por arte de magia y hay que estar en constante movimiento para que las cosas lleguen.

En el verano del 2015 estaba completamente frustrada pensando que iba a cumplir un cuarto de siglo y no había logrado casi nada de lo que había proyectado. Volví de vacaciones y me propuse que eso iba a cambiar, y me empecé a focalizar en lo que realmente quería. Rechacé cada propuesta laboral que no estuviera relacionada con el medio, busqué con más dedicación aún, y apliqué para una pasantía en una agencia de fotografía, y después me llamó Moni, y después Gemelo… A fuerza de empeño y perseverancia llegan oportunidades, y depende de uno capitalizarlas y dirigirlas hacia el objetivo que uno tenga.

No hay que dejar de capacitarse, de hablar de proyectos, de ideas, rodearse de colegas, conocer nuevos. Es la única forma de ayudar a las circunstancias.

No hay una fórmula, la verdad, pero parafraseando a mi queridos Pezones Cardozo “no busqués atrás, el camino está adelante”, siempre.

 

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“Lo fundamental es estar listos para fracasar y volver a intentarlo”

En un mano a mano imperdible con Alejandro Moreyra, nos cuenta todo sobre su carrera profesional y como fue ascendiendo paulatinamente en los medios de comunicación. Del pibe que trabaja en la Universidad de La Matanza, a una de las caras visibles del noticiero de CN23 y actualmente del Canal de la Ciudad. A solas con esta joven promesa en constante crecimiento, nos cuenta algunos secretos para ejercer el periodismo y no morir en el intento.

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En tus inicios como periodista, en la Universidad Nacional de La Matanza, trabajaste en el “Periódico EL1”, ¿Podemos comentarnos que te dejó esa experiencia y como se te abrieron las puertas?

Gracias al trabajo en El1 pude aprender mucho, recorrer La Matanza haciendo notas de investigación y fue una gran escuela. Además, a través de este trabajo, que en principio fue una pasantía, pude acceder a otra pasantía en una revista y web del Conurbano llamada 24CON. Así se fue dando una cadena laboral en mi carrera porque, más adelante, quien la dirigía, me convocó para formar parte de una revista muy amarilla, de chimentos, llamada El Sensacional, que formaba parte del Grupo Veintitrés. Eso, a su vez, me permitió entrar en el canal CN23, donde empecé como columnista de espectáculos, cronista, conductor suplente –llegué a reemplazar hasta a Dady Brieva en su programa Dady TV, cuando faltaba- y, más tarde, como conductor del noticiero del mediodía.

Esa cadena virtuosa de trabajos se cortó cuando, por motivos que ya se conocen, se derrumbó el grupo en manos de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel. Fui despedido junto a más de cien trabajadores el lunes 29 de febrero de 2016 –día difícil de olvidar, y que voy a conmemorar cada cuatro años, porque justo cayó en esa fecha particular de año bisiesto-, pero esa experiencia televisiva de casi dos años me sirvió para formarme, pese al mal trago que significó quedar sin trabajo en pleno 2016, durante un largo período.

A parte de estas experiencias de pasantías y rentadas, ¿En algún momento de tu carrera profesional aceptaste trabajar ad-honorem? En caso de ser así, ¿Por qué lo hiciste?

Hoy formo parte de “Eternamente Beatles” que se emite los sábados a las 23 por Radio Rivadavia y no es por dinero, sino por la pasión que siento por el medio, por la música y por la amistad que me une con su conductor, Martín Aragón, que hace ya cinco años me abrió las puertas de la emisión para formar parte de ese éxito en el que, desde que entré, pasó por Continental y por FM UNO, y con el cual ganamos el Martín Fierro 2015 como mejor programa musical. También he hecho trabajos de prensa para amigos y no les he cobrado.

Básicamente, el hecho de laburar gratis, en ciertas circunstancias, me dio otro tipo de satisfacciones, y lo he hecho porque en nuestro trabajo en los medios, también es importante, además de tratar de tener un buen empleo bien pago –cosa muy difícil de lograr, realmente-, estar. Si no estás, es difícil que te vean en otros lados, que se conozca tu trabajo y lo que sos capaz de hacer.

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Hay varios profesionales de la comunicación y el periodismo, que consideran prácticamente una ofensa aceptar trabajos ad-honorem o incluso tener que pagarse un espacio para poder tener un programa. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es cierto eso y, con el tiempo, va cayendo la ficha de que te pueden estar explotando, más si hacés algo que no te gusta particularmente. He visto que a muchos pibes los quieren poner a hacer trabajos de Community Manager por migajas o por nada, por ejemplo, y eso es una ofensa y una falta de respeto al profesional. También veo cómo se aprovechan de los profesionales en formación con este tipo de triquiñuelas. Es una verdadera patada en la ingle. Cuanto más tiempo llevás en los medios y más espacios abriste con tu trabajo, a la larga es una verdadera ofensa el trabajo ad-honorem. Pero, como comenté antes, los laburos que hice y hago sin percibir sueldo, los hago por otros motivos.

En cuanto a tener que pagar un espacio para poder tener un programa, eso también forma parte de la lógica de los medios en la que vivimos. Está lleno de tipos que quieren tener un medio y no lo piensan bancar con su guita, entonces les cobran a los profesionales para que ocupen los espacios -pasa mucho en las radios- y, si conseguís sponsor o auspiciante, bien y si no, jodete. Pero esto sucede, no solo en radios barriales, sino en las de primera línea también. Cabe destacar que hay muchos dueños de medios, y me atrevería a decir que la mayoría, que no saben un pomo de medios, entonces alimentan esta maquinaria perversa del capitalismo explotador. Parezco Del Caño diciendo esto, pero es lo que pienso. Algo parecido les pasa a los músicos. Infinidad de bandas que, para mostrarse, tienen que pagar a los locales nocturnos. No sé si lo podremos cambiar, pero que es una cagada, en eso estamos de acuerdo todos, menos los que hacen negocios con eso.

Si el mercado laboral no te llama, ¿Hay que inventarse la oportunidad? Nos gustaría que nos cuentes a nosotros, y a nuestros lectores, tu proyecto  auto-gestionado llamado  “MEHGUSTA”

MEHGUSTA fue un hermoso proyecto ideado por Franco Barone y conformado por profesionales en formación de la UNLaM. Hicimos una revista muy bonita que manejaba, desde la gráfica, lógicas que ahora están muy metidas en todos los medios, que son las de las redes sociales. Pero cuando la armamos en 2012, recién estaba floreciendo eso. Lo bueno que tenía era que, por ejemplo, uno hacía un artículo y debajo había comentarios de los otros participantes de la revista, como en el muro de Facebook, diciendo si les gustaba el artículo, o no, y por qué motivos. Fue un proyecto muy lindo y sí, nos sirvió mucho. No en cuanto a lo monetario, sino en lo referente a nuestra propia formación. Claro que hay casos de otros proyectos auto-gestionados que sí la pegaron y que les sirvió también en lo económico a quienes los integraban.

Pero, en resumen, sí, si no te llama el mercado laboral, tenés que inventarte las oportunidades. Si no se convierte en negocio, no importa, adquiriste conocimiento, mantuviste la gimnasia y no abandonaste eso que te apasiona de la comunicación. Es una lucha constante, si colgás los guantes estás perdido, cuando quieras volver a pelear te ganan por KO. Todo lo que hagas, aunque sea chiquito, va a servir para darte horas de vuelo, horas de escenario, es lo que pasa con todas las profesiones. Un piloto tiene que acumular ciertas horas de vuelo para poder mantenerse activo, un músico tiene que ensayar y subirse a los escenarios lo más frecuentemente posible para mantener al grupo tocando la misma melodía. A nosotros, los comunicadores nos pasa lo mismo.

Estuvimos observando con detenimiento tu CV que subiste a la web  amoreyra.blogspot.com.ar, y nos sorprendió tu capacidad para hacer fotomontajes. ¿Consideras que saber manipular herramientas de diseño es un aliado para el comunicador a la hora de conseguir trabajo?, ¿Se puede ser un buen comunicador sin llevarse bien con la tecnología?

A mí me resulta totalmente primordial manejar todas las herramientas posibles. Más teniendo en cuenta los tiempos que vivimos y la lamentable necesidad de tener que mostrarse como un profesional multitareas. Lo de los fotomontajes lo empecé a aprender en El1, donde arranqué sacando fotos y editando cosas en el Photoshop –todo muy autodidacta-.

También aprendí, gracias a mi pasión por la música, a manipular programas de edición de audio y, cuando, estuve desempleado tras mi paso por CN23 aprendí a manejar programas de edición de video –cosas básicas, pero que sirven para hacer trabajos prolijos-.

Mientras más sepas, mejor. Pero, cuando me preguntás si “se puede ser un buen comunicador sin llevarse bien con la tecnología”, yo te puedo decir un nombre: Víctor Hugo Morales. Claro que es de la vieja escuela. La diferencia es que VHM es VHM y nosotros no lo somos, así que mientras más herramientas aprendas a usar, mejor.

En relación con la pregunta anterior, ¿Cómo se te ocurrió la idea de hacer un blog para plasmar todas tus experiencias?, ¿Te costó mucho armarlo y conseguir todo el material audiovisual de lo que habías hecho a lo largo de los años?

La idea era hacer un CV online, para poder pasarles a posibles empleadores, cuando estaba en la mala. De todas formas, hace mucho que no lo actualizo y, además, está la nueva herramienta que es la red social LinkedIn para esos menesteres. Cuando lo armé, LinkedIn no estaba en boga.

Me llevó un poco de tiempo escanear los artículos que hice y subir los videos de participaciones televisivas, pero no me costó mucho hacerlo porque manejaba Blogger. De hecho, mirá lo que son las casualidades, o causalidades, mejor dicho: en 2007 tuve una cursada con el profesor Agustín Maurín que se trataba de eso, de armar un blog. Yo era el único de la clase que tenía uno y casi que oficié como ayudante de cátedra  para ese taller. Gracias a eso entré en El1, porque querían hacer en la web un sector de blogs y Maurín me recomendó. Ahí te das una pauta de cómo conocer una herramienta puede llevarte a otras cosas: porque sabía manejar el tema de los blogs me llevaron a trabajar a El1, y de ahí hice la pasantía en 24CON, cosa que me llevó a trabajar en El Sensacional y que, luego me permitió entrar en televisión. Esto va en consonancia con la pregunta anterior: mientras más herramientas manejes, mejor.

Tenemos entendido que tu proyecto auto-gestionado de “MEHGUSTA” tuvo poco tiempo de existencia, ¿Es el tiempo de duración un índice claro de éxito/fracaso de un proyecto auto-gestionado?, ¿Qué podrías decir al respecto?

Lo auto-gestionado es mucho más difícil de encarar porque no tenés plata. Pasa con medios actuales cuyos trabajadores debieron ponerle el hombro, como Tiempo Argentino o Infonews, que se mantienen gracias a la templanza de los laburantes, que se pusieron como objetivo mantener su fuente de trabajo. Paro, claro, cuando escasea el dinero y tenés otras chances de monetizar tu laburo, muchas veces lo dejás de lado. Es claro que los medios auto-gestionados, hay que mantenerlos de alguna forma. Depende de cada cual seguir ese camino y bancarse todas las decepciones, o probar otros caminos. Claro que, cuando este tipo de medios logran el éxito, la satisfacción es mucho mayor porque es de uno y el esfuerzo habrá valido la pena.

De todos modos, la persistencia de los medios es, salvo en los casos de los gigantes, en muchas ocasiones, incierta, más en el panorama actual.

Ahora estás trabajando en el Canal de la Ciudad, anteriormente te desempeñaste en CN23 en el noticiero “Mediodía23” y en un programa de entretenimiento llamado “23Tube”, ¿Nos podrías comentar un poco sobre esas experiencias?, ¿Cómo fue dejar el anonimato que te da la radio y la prensa gráfica y estar en frente de una cámara?, ¿Te agarró miedo escénico la primera vez?

En un principio les tenía terror a las cámaras. Pero eso se va perdiendo. El miedo escénico es algo que te acompaña siempre pero hay que saber manejarlo, y eso se hace con las horas de vuelo, como comentaba antes.

Con respecto al anonimato, no podría decirte que lo dejé. Andá a hacer una encuesta a la calle y preguntá quién cornos es Alejandro Moreyra. Eso, por suerte todavía me acompaña. Si algún día llego a ser relativamente conocido, veremos qué sucederá; pero, por el momento, sigo disfrutando del anonimato.

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Muchos periodistas tienen el prejuicio que es muy difícil entrar en la tv, que es mucho más fácil la radio o la opción de un diario zonal. ¿Esto es realmente es así?, ¿Tan difícil es conseguir trabajo en la TV?, ¿Vos como hiciste para abrirte camino en el terreno televisivo?, ¿Es verdad que en la TV la facha y los contactos matan curriculum?

Pasé por todas. Para llegar a la TV estuve en radios y diarios zonales. Como te comenté, entré a CN23 gracias a que trabajaba en El Sensacional y un día me convocaron para hablar de una tapa que habíamos hecho con la palabra de Jana Maradona –la cuarta hija de Diego-, cuando todavía no se hablaba de ella. A los productores les gustó y me llamaron para ir a pasar revista todas las semanas, y después hice la temporada en Mar del Plata como cronista en 2015. Fue un suceso de cosas que se fueron dando. El trabajo de ahora en el Canal de la Ciudad también se dio porque hay una ex compañera de CN23 que trabaja allí como editora y justo escuchó que necesitaban cronista, y me recomendó. Los productores vieron mi trabajo en CN23, que lo tengo subido en unos reels en YouTube y les gustó, y por eso me convocaron. Cada profesional tiene su propia historia para contar sobre su ingreso en la TV.

Con respecto a la facha no podría decirte, pero los contactos sirven. ¿Cómo hacerlos? Bueno, eso depende de cada uno y de tender buenas redes a cada paso que das.

Por último. ¿Algún consejo para darles a todos los periodistas y profesionales de la comunicación que nos están leyendo y no tienen empleo? Si una persona se cansó de dejar su CV por todos lados y no lo llaman, ¿Qué puede hacer?

Seguir dejando CVs donde puedan, mandando mails, quemando cocos y, sobre todo, no dejar de estar activo. Escribir mucho, leer mucho, hacer cosas, siempre hacer. Como te dije, por ejemplo, cuando estuve diez meses desempleado, aprendí a utilizar herramientas de edición de video.

Sin embargo, una aclaración. Es bueno, además de mandar CVs, los cuales muchas veces son usados como papel higiénico por los gerentes, por ejemplo armar sumarios, hacer investigaciones y mandarlas a los jefes de redacción de los diarios, si es que querés entrar en un medio gráfico. En una de esas, algo de lo que elabores sea tomado en cuenta. Quién sabe.

Ah, y lo fundamental es estar listos para fracasar y volver a intentarlo. Ejemplo: antes de entrar al Canal de la Ciudad, hice pruebas con Telefé Noticias, con Crónica TV, y luego no me llamaron. Pero seguí insistiendo hasta que se me dio una oportunidad. Hay que yugarla, hermanito. No queda otra.