El minero de la montaña

Un día, el minero de la montaña, luego de un largo y agotador día de trabajo se dispuso a descansar bajo un pequeño árbol que le daba un poco de sombra.

En el medio de su descanso, comenzó a conversar solo, quejándose de su desdichada vida, de su mediocre empleo y de lo poco que ganaba.

En medio de su lamento, de pronto lo encegueció un destello de luz, y una voz intensa, grave y profunda comenzó a hablarle.

– Dime, minero de la montaña, ¿por qué te quejas tanto? No estás conforme con tu vida?

– Quien eres? – Peguntó el minero asustado.

– Soy Dios, y vengo para ayudarte. Si no estas conforme siendo minero, ¿Que te gustaria ser?

– ¿Que me estas diciendo? ¿puedo ser lo que yo quiero? ¿puedo pedir una vida de riquezas y fortuna?

– Repito, lo que tu quieras.

– Bueno, entonces quiero ser millonario, quiero tener muchas tierras, viñedos, y gente trabajando para mi.

– concedido

En ese instante, como por arte de magia, el minero de la montaña apareció en una gran mansión, vestido muy elegante y collares y anillos de oro y plata.

A los pies de su mansión y kilometros a la redonda, muchas hectáreas llenas de uvas verdes, rosadas y moradas, y una gran cantidad de personas trabajando intensamente en la fabricación de vino patero.

– Oh, esto si es vida! – Exclamó el ex minero de la montaña contento.

En medio de su extasis, el millonario noto que sus empleados dejaron de trabajar, y que algunas de sus uvas estaban marchitas. La tierra rojiza y reseca, parecía concentrar el calor y las altas temperaturas que eran verdaderamente agobiantes.

– Que pasa Dios? Me prometiste una buena vida, y ahora estoy padeciendo este calor insoportable, la tierra esta seca y mis uvas se estan marchitando, y mi gente, por culpa de este sol agobiante dejo de trabajar. Exijo una explicación!!!

– No puedo controlar al sol, pero si lo deseas, tu puedes ser el sol.

– En serio? Bueno, entonces deseo ser el sol.

El millonario y ex minero de la montaña, comenzó a elevarse por el cielo y a iluminarse. De a poco, comenzó a prenderse fuego y a mutar su forma.

Al ser el sol, el ex minero de la montaña sintió un poder inmenso y empezó a desatar con furia y de manera temeraria todo su poder. Aumentó la temperatura ambiente, generó olas de calor, incendios y sequias en toda la región. De golpe, una inmensa nube de tormenta lo nublo e impidió que siga con su actividad, desatando nuevamente su enojo.

– Dios, ahora que pasa? Me prometiste una buena vida, y ahora esta nube de tormenta no me deja hacer nada.

– No puedo controlar las nubes, pero si quieres y realmente lo deseas puedes ser una nube.

– Genial, eso deseo, quiero ser una inmensa nube de tormenta

En ese instante, el cuerpo del sol, y ex millonario y ex minero de la montaña, comenzó a transformarse en una nube de tormenta, ocasionando lluvias, granizos y tormentas, arrasando e inundando todo a su paso. Al ser nube, volaba de aqui para alla, desplegando su inmenso poder por todos lados. De golpe, quedó atorado en medio de un montón de montañas. Esto, como no podia ser de otra manera, desató su enojo e invoco nuevamente a Dios

– Que pasa ahora Dios? Me prometiste una buena vida, y ahora quede atrapado en esta montaña.

– No puedo controlar las montañas, pero si quieres, puedes ser una montaña.

– Si, eso quiero.

Al ser montaña, la ex nube, ex sol, ex millonario y ex minero de la montaña sintió que finalmente había alcanzado la felicidad absoluta. Como montaña, hacía temblar la tierra con poderosos terremotos, dejaba desprender de si enormes piedras que aplastaban todo a su paso, y ni el sol ni las nubes podian frenarlo, nadie podía frenarlo, ahora si era realmente feliz.

Al cabo de un tiempo, la montaña comenzó a sentir un enorme malestar dentro de si, un dolor profundo e inmenso, como si lo estuvieran rompiendo por dentro. Al sentirse cada vez peor, decidió acudir a Dios para averiguar lo que le ocurria.

– Que pasa Dios? Por qué siento este dolor? Es insoportable!!!

– Son los mineros de la montaña que estan extrayendo de tus entrañas piedras preciosas.

– No puede ser, tienes que sacarmelos de encima, me estan matando!!!

– No puedo controlar a los mineros, pero si lo deseas, y eso te va a ser feliz, puedo convertirte en un minero de la montaña.

– Eso es! Quiero ser un minero de la montaña.

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